Las Paradojas del Canibalismo
Un hombre decide comerse a sí mismo sin saber que es alérgico a la carne. Después de comerse dos de sus falanges de la mano izquierda, un brote aparece tímidamente sobre su cachete izquierdo. Visiblemente molesto, comienza a rascarse con su mano derecha tratando futilmente de detener y eliminar las ronchas, mientras continúa masticando la palma izquierda.
Horas después, cuando ya ha terminado de comerse su mano, la rasquiña es tan intensa que el cachete se desprende de su lugar natural sobre el pómulo derecho. Grave problema, pues su boca pierde una de sus paredes y la traviesa comida se escapa inevitablemente de su primera estación digestiva.
¡Pobre hombre que tiene que renunciar a su comida y debe morir por inanición!
1 Comments:
Mr. Egg, como os dije siento una ironía harta leyendo esto, y el final es una línea muy predecible por todo lo que viene antes..
..pero de resto me quito el hat, que buen blog!
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